27 Sep ¿Qué es el autocuidado? y ¿Por qué está tan de moda hablar de ello?
Autocuidado: La importancia de cuidarse a uno mismo
Parece evidente que cuidarnos a nosotros mismos, es importante, pero para muchos no es habitual, o no tienen en cuenta todos los tipos de autocuidado.
Cuando volamos en un avión, antes del despegue, las azafatas nos explican una y otra vez, que en caso de descompresurización de la cabina, nos pongamos las mascarillas de oxígeno primero nosotros mismos, y después atendamos a los menores o mayores que necesiten ayuda. Nos explican esto, porque si primero atendiéramos, pongamos de ejemplo, a nuestros hijos pequeños, probablemente, no nos daría después tiempo a ponérnosla nosotros, ya que en pocos segundos podemos perder la conciencia, y ¿Quién nos podría ayudar en ese caso?
En consulta, siempre les explico a los pacientes que en la vida, debemos hacer lo mismo.
Cuidarse no es egoísmo… es salud
La tradición judeo-cristiana, y la forma en la que educábamos hasta hace bien poco, nos ha dejado un poso de culpa, que hace que muchas personas no den importancia al autocuidado por considerarlo egoísmo, o porque nunca realmente se les permitió poner límites, ya que fueron abusados física o psicológicamente. Y estas dificultades en el autocuidado y en el establecimiento de límites, son el origen de muchos problemas de ansiedad, depresión, cansancio o incluso de algunas enfermedades autoinmunes.

Para tener buenos patrones de autocuidado, debemos tener en cuenta los diferentes tipos que hay:
Autocuidado Físico:
Implica mantener unas buenas rutinas de sueño, dormir suficientes horas para estar bien descansados, hacer ejercicio físico moderado con regularidad, mantener una buena higiene física personal, una alimentación equilibrada, y no consumir ninguna sustancia tóxica. Cuidado de la piel y del cabello, visitas regulares al médico y exámenes de salud.
Parece muy evidente, pero muchas personas se olvidan de algunas de dichas formas de autocuidado.
Autocuidado Emocional:
Es importante cuidar de nuestras emociones, para evitar desbordamientos emocionales innecesarios, enfados, pérdidas de paciencia,…
Para ello, es importante practicar técnicas como el mindfulness o meditación, hacer una buena terapia de mantenimiento, utilizar el arte y la escritura como formas de expresar y sacar nuestras emociones para evitar que nos confundan, aprender a establecer límites personales, y a decir “no” cuando sea necesario.
Autocuidado Social:
Si no mantenemos buenas relaciones sociales, nos podemos sentir muy solos, por eso, es importante mantener relaciones interpersonales saludables, buscar apoyo emocional en amigos y familiares, y participar en actividades sociales de disfrute estableciendo conexiones significativas.

Autocuidado Intelectual:
Leer libros y artículos de interés nos ayuda a crecer y ensanchar nuestro conocimiento, también aprender nuevas habilidades, nos va a permitir mejorar nuestra autoestima. Estimular el cerebro con rompecabezas o juegos mentales para evitar un deterioro temprano, y mantenernos informados de los temas relevantes de actualidad.
Autocuidado Espiritual: 
Explorar nuestro lado espiritual es otra forma de autocuidado importante, meditar o rezar, conectar con la naturaleza, reflexionar sobre nuestro propósito de vida, es otra forma de ayudarnos con el día a día.
Autocuidado Profesional:
Establecer límites laborales, tomar descansos durante la jornada laboral, buscar nuevas oportunidades de desarrollo profesional, y sobre todo, evitar el agotamiento laboral.
Autocuidado financiero:
Implicaría gestionar el presupuesto de manera responsable, ahorrar y planificar el futuro financiero, para evitar el estrés relacionado con el dinero.
Autocuidado creativo:
Supondría participar en actividades creativas como la pintura, la música o la danza, e intentar fomentar la creatividad en la resolución de problemas cotidianos. Cuanto más cuidemos esta faceta, mejor se nos dará encontrar soluciones a los problemas. Es un tipo de autocuidado que recomiendo mucho fomentar en los niños desde la infancia.
Autocuidado ambiental:
Adoptar prácticas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente y pasar tiempo al aire libre y en la naturaleza, serían las formas más recomendables.
Autocuidado de relaciones:
Es muy importante trabajar en la comunicación y la empatía en las relaciones, aprender a resolver conflictos de manera saludable y como he comentado al principio, establecer límites sanos en las relaciones personales.
Estos son solo ejemplos de tipos de autocuidado, y lo que funciona mejor varía de una persona a otra. El autocuidado implica reconocer tus propias necesidades y dedicar tiempo y energía para satisfacerlas de manera equilibrada.
Hasta aquí, hemos hablado de los tipos de autocuidado, pero los motivos por los que los psicólogos damos tanta importancia al tema son:
- Bienestar emocional: Practicar el autocuidado ayuda a gestionar el estrés, la ansiedad y otras emociones negativas, promoviendo un mejor equilibrio emocional.
- Prevención: El autocuidado puede prevenir problemas de salud mental, al ayudarnos a mantener una buena salud psicológica, y a prevenir el agotamiento o la depresión.

- Autoconocimiento: A través del autocuidado, las personas pueden aprender más sobre sí mismas, sus necesidades y límites, lo que contribuye a un mayor autoconocimiento.
- Resiliencia: Fomenta la resiliencia emocional, permitiendo a las personas afrontar mejor los desafíos y adversidades inevitables de la vida.
- Relaciones saludables: El autocuidado mejora la capacidad de establecer relaciones interpersonales saludables, al ayudarnos a estar en un estado mental equilibrado.
- Productividad y rendimiento: Ayuda a mejorar el rendimiento en el trabajo y en otras áreas, al reducir el agotamiento y aumentar la concentración.
- Sostenibilidad a largo plazo: Promueve un estilo de vida sostenible al evitar el agotamiento y el sobreesfuerzo, lo que es esencial para la salud mental a largo plazo.
En resumen, el autocuidado es esencial porque contribuye significativamente al bienestar emocional, la salud mental y la calidad de vida en general. Te animo a explorar tus diferentes áreas de autocuidado y mejorarlos. Si encuentras algún bloqueo o dificultad con alguna de las formas de autocuidado, no dudes en contactarme, aline@psicologaemdrmadrid.es.
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