23 May Doce mitos acerca de la terapia y el psicólogo
Para muchos, pensar en ir a un psicólogo o buscar ayuda, puede resultar difícil aún. El problema está en la cantidad de mitos o creencias erróneas que giran en torno al papel del psicólogo en la terapia, a las creencias sobre los tipos de persona que van a terapia, y en una gran falta de información en la mayoría de los casos.
Han hecho falta más de cien años para que los mitos y las creencias alrededor de temas de salud desaparezcan…
Hace algo más de 100 años, antes de todos los avances de la medicina moderna surgidos a lo largo del siglo XX, había también un montón de mitos o miedos alrededor de las enfermedades, hasta el punto de en que muchas personas las escondían avergonzadas. Por ejemplo, había familias que tenían un hijo con algún síndrome de origen cromo-somático, y lo escondían por vergüenza. Hizo falta que la medicina evolucionase mucho y se pudieran explicar muchas patologías desde otro punto de vista, más científico, para que dejase de suceder y la gente se diera cuenta de que no había nada de qué avergonzarse y muchas creencias o mitos alrededor (del tipo, hemos hecho algo malo, estamos malditos…) desaparecieran.
En el siglo XXI, la psicología avanza rápidamente
Cada vez tenemos más información sobre lo que ocurre en el cerebro, y vamos entendiendo que es un órgano más, con múltiples funciones, pero aún estamos influenciados por muchos mitos y creencias que aún giran alrededor del psicólogo y la terapia. La mayoría de ellos, proceden de un grandísimo desconocimiento sobre el cerebro, sus funciones, el trauma, las experiencias, la genética y la epigenética.
Entre los mitos y miedos más comunes alrededor de hacer terapia, destacan:

“La terapia es para personas con trastornos mentales”…
- Muchos pacientes llegan diciendo «Yo no estoy loco», o «La terapia es solo para cuando nos sentimos mal”. Sin embargo, todos nos podemos beneficiar de una buena terapia, ya que nos puede ayudar a aumentar mucho nuestro nivel de conciencia, a crecer y desarrollar al máximo nuestro potencial.
En terapia, desarrollamos mucho nuestro autoconocimiento
En terapia, desarrollamos mucho nuestro autoconocimiento y el conocimiento de los demás, y podemos resolver cosas que antes nos parecieron impensables, o que atribuíamos, erróneamente, a la genética o a factores inamovibles. De hecho, si la gente acudiera ANTES a terapia, muchos trastornos mentales, podrían evitarse, y mucho malestar también.
“Yo no creo en psicólogos”…
2. El psicólogo cura al paciente. Muchas personas llegan a consulta diciendo «Yo no creo en los psicólogos», a esto, yo siempre les contesto que hacen bien, no es un dogma de fe, es una ciencia. Muchos pacientes piensan que el psicólogo es una especie de curandero que les va a resolver el problema. El psicólogo es como el guía, pero el papel activo del paciente es fundamental para la sanación. Si el paciente no quiere, nadie le va a poder ayudar.

Esto es igual con otros médicos, si para sanar una infección, debo tomar un antibiótico y no lo tomo, lo más probable es que no se me cure sola, y puede incluso llegar a producirnos una septicemia. El médico, lo único que puede hacer es aconsejar, recetar y entender dónde está la infección. La última palabra la tiene el paciente.
“El psicólogo es como un amigo a quien le pago por escucharme”…
3. Para algunas personas, un psicólogo es como un buen amigo que sabe escuchar y da buenos consejos. Sin embargo, un psicólogo, para poder trabajar como sanitario, ha estudiado una carrera de cinco años, además de la especialización de 2 años como mínimo (en muchos casos, llegan a ser tres o cuatro años más), y pasa el resto de su carrera formándose. No es algo tan sencillo como limitarse a escuchar, y con las terapias de última generación, aún menos. Si has tenido una experiencia de este tipo con algún psicólogo, busca otro tipo de terapia. La terapia hoy en día es algo mucho más integrador, que debe trabajar lo consciente y lo inconsciente, el cuerpo, la emoción y el pensamiento, todo a la vez. Y además, no es un simple amigo escuchándote, lleva detrás AÑOS de formación importante que le orientan mucho mejor sobre lo que puedes estar necesitando.
“El psicólogo impone su punto de vista”….
4. El psicólogo impone su punto de vista y puede ser una mala influencia. El psicólogo ofrece al paciente un espacio en el que ser visto, comprendido, y en el que hace de espejo para que el paciente «entienda» y tome mayor conciencia de sí mismo y su problemática, y después ofrece formas de desbloquear los automatismos. No impone nada, ni debe influenciar al paciente o decirle lo que debe hacer. La idea es más bien, ayudar al paciente a tomar mejores decisiones, de forma «consciente y coherente».
“Los libros de autoayuda equivalen a hacer terapia”…
5. Si los libros de autoayuda realmente fueran suficiente, TODOS los que los leen, estarían ya sanados. Cuando leemos libros, nos ayudan a entender con el neo-cortex o cerebro racional, muchas cosas. Pero ENTENDER ES SÓLO EL PRIMER PASO EN LA TERAPIA. Después tenemos que llevar el entendimiento racional y consciente, al cuerpo. Al entendimiento reptiliano y límbico. Es decir, a nuestras estructuras cerebrales más primitivas, conectadas con respuestas más automatizadas. También será necesario en terapia, aprender estrategias de autorregulación sanas, que los libros no pueden enseñarnos.

“En unas pocas sesiones estoy curado”…
6. La terapia puede llevar tiempo. Muchas veces, queremos resolver problemas que llevan enquistados años, en unas pocas horas de terapia. Hay que darse un margen de tiempo mucho más amplio. Algo que tardó años en desarrollarse en nuestro interior no se cambia tan rápido. Nuestro cerebro sigue teniendo neuro-plasticidad hasta el final, pero los cambios profundos requieren mucho entrenamiento y repetición. Nadie se plantearía aprender algo nuevo (un idioma, un deporte…) en pocas sesiones y sin esfuerzo. Pues aprender una nueva forma de responder, de entender, de reaccionar, no puede ser cosa de unas pocas sesiones, ni algo mágico.
“Para que el psicólogo me ayude, ha de tener una vida perfecta”…
7. Para que un psicólogo pueda ayudarme, debe tener una «vida ideal». Nadie tiene una vida perfecta. Y lejos de lo que la gente piensa, probablemente, si no tuvo una vida ideal, pero superó muchos obstáculos y se trabajó a sí mismo en terapia también, será mucho más capaz de ayudarme, que si no se trabajó a nivel personal. Desde fuera se ven las cosas con más claridad muchas veces, y el papel del psicólogo es de observador, y guía, no superior o mejor. Los psicólogos también somos humanos, aunque nuestra formación y experiencia nos permita entender más profundamente.
«Los psicólogos sólo trabajan durante las sesiones”…
8. Nuestro trabajo no termina ahí. Muchas veces hay que preparar sesiones, formarse en cosas nuevas para poder llegar a más gente con diferentes necesidades o problemas, hacer supervisiones con otros psicólogos y psiquiatras más expertos en determinadas materias, leer sobre los nuevos avances en psicología, etc. Es un trabajo tan amplio como cada terapeuta decida. Como en los profesionales de otras tantas carreras, los habrá que dediquen mucho tiempo a esto, o menos, y seguramente, esto se note en consulta y en los resultados.
“Un psiquiatra es mejor que un psicólogo”…
9. Un psiquiatra es más y mejor que un psicólogo. Algunos pacientes vienen a consulta después de años de medicación psiquiátrica, pensando que si el psiquiatra no fue capaz de ayudarles, un psicólogo aún menos. Los psicólogos no medicamos, nos especializamos en la parte de terapia, ya que la «rehabilitación» es el único arma con el que contamos. Son papeles complementarios, pero no excluyentes.

“El psicólogo no entiende cómo me siento. Si no lo ha vivido, no podrá ayudarme”…
10. El psicólogo, es un profesional, y como tal, está capacitado para evaluar, diagnosticar y tratar los problemas emocionales. Aunque no haya vivido lo mismo que tú, sabe cómo funcionan las emociones, el cerebro, y por tanto, puede darte muchas herramientas para gestionar lo que te pasa.
Ir al psicólogo es de débiles…
11. Saber pedir ayuda, indica una gran fortaleza. Es más bien al revés. Al psicólogo van las personas más valientes. Es un proceso difícil, que requiere de una gran valentía y compromiso por parte del paciente. Sólo ser capaces de reconocer que tenemos un problema emocional y que necesitamos ayuda, ya indica que tenemos una gran valentía.
El psicólogo me va a juzgar…
12. Un buen terapeuta, jamás te va a juzgar. Puede dar una opinión profesional, pero jamás juzgar cómo un paciente debe vivir su vida.
Seguramente hayas oído alguno de estos mitos que he enumerado en conversaciones con amigos, compañeros de trabajo o familiares. Pero tal como digo, no son más que mitos, o sea, no sean reales. Hacer terapia puede ayudarte mucho en distintos momentos de tu vida. Si crees que necesitas ayuda, no dudes en contactar con un buen profesional que te ayude.
Otras lecturas que te podrían interesar:
- Claves y fases de la terapia EMDR
- ¿Auto-terapia EMDR? No caigas en ese error
- Psicología Punk versus psicología positiva
- ¿Qué es el apego? Cómo se expresa en el niño y en el adulto que llegará a ser
- ¿Por qué siento tanta culpa y vergüenza?
- Primeros pasos tras una situación traumática ¿Qué hacer de forma inmediata?
