20 Dic Todo lo que necesitas saber sobre el duelo
Estamos en Navidad, y para muchas personas que han sufrido pérdidas de algún familiar…, puede ser una etapa en la que se sientan más tristes o desconectados, especialmente si el duelo aún no ha sido resuelto, o no ha pasado suficiente tiempo.
Se habla mucho de duelo, y sobre qué es. El duelo es una experiencia profundamente personal y única para cada individuo, pero hay una serie de etapas por las que se atraviesa, que parecen ser comunes a todos.
Un modelo ampliamente reconocido, es el de las “Cinco etapas del Duelo”, de Elisabeth Kübler-Ross. Aunque es importante saber, que no todas las personas pasan por todas las etapas, ni en un orden específico, sino que es un movimiento no secuencial. También es importante entender, que no solo podemos experimentar duelos ante el fallecimiento de seres queridos o mascotas, sino también tras rupturas amorosas (duelo por la relación), tras operaciones en las que se nos extirpa un órgano o un miembro, podemos experimentar también duelos por la infancia que no hemos podido tener, o los padres que no tuvimos, o por pérdidas materiales importantes para nosotros, podemos necesitar hacer un duelo ante un cambio de etapa, de la infancia a la adolescencia o de la adultez a la vejez, etc.
En resumidas cuentas, el duelo, más o menos duradero, puede deberse a cualquier tipo de pérdida.
Las etapas por las que podemos pasar, más comúnmente aceptadas, serían:
- Negación: Siempre que sucede algo, es muy habitual que el cerebro tarde en aceptarlo, especialmente las pérdidas importantes, pueden llevarnos a tener dificultades de aceptación de lo que ha sucedido. El cerebro puede hacernos sentir en shock o adormecidos, y tener dificultades para creer que la pérdida ha ocurrido.
- Rabia o enfado: La persona en duelo puede sentir una intensa frustración y enfado. Este enfado puede ser que lo dirijamos hacia nosotros mismos, hacia los demás o hacia la situación en general. Aquí va a haber muchas diferencias interpersonales. Este enfado es una forma de expresar el dolor y la impotencia que se siente.
- Negociación: En esta etapa, las personas pueden tratar de hacer tratos o promesas a un poder superior, en un intento de revertir o minimizar la pérdida. Puede ser que vengan pensamientos del tipo, “qué hubiera pasado, sí…”, etc. Y podemos encontrarnos buscando mil formas de evitar sentir el dolor. Es importante darnos cuenta si estamos así, porque el dolor solo lo estamos posponiendo.
- Tristeza: A medida que la realidad de la pérdida se va asentando, la persona puede experimentar una profunda tristeza y pesar. Durante esta etapa, lloramos, nos retiramos socialmente, pueden venir muchas sensaciones de desesperanza y depresión. Es importante buscar consuelo y acompañamiento, porque el dolor se puede tornar insoportable.
- Aceptación: Finalmente, la persona llega a un punto en el que acepta la realidad de la pérdida. Esto no significa que esté feliz y contenta con la situación, pero ha llegado a un acuerdo con lo sucedido, y puede comenzar a adaptarse a la nueva realidad.
Como he comentado al principio, es importante subrayar, que el duelo no es un proceso lineal, podemos oscilar de una etapa a otra de forma no secuencial. Lo más crucial es reconocer que el duelo es un proceso natural, y que cada persona lo va a experimentar de forma única. También entender, que no solo los fallecimientos pueden llevarnos a experimentar duelos, y lo más importante, buscar ayuda si sentimos que nos hemos atascado, o que no encontramos consuelo.
También las características previas de la personalidad, van a influir fuertemente en la forma en que cada uno va a experimentar el duelo.
Sanar después de una pérdida puede llevar un tiempo.
Aquí van una serie de recomendaciones para ayudar a sanar durante el duelo:
- Permítete sentir: Es importante permitirnos sentir el dolor y las emociones asociadas con la pérdida, en lugar de reprimirlos. Llorar y hablar con nuestros amigos y seres queridos, son formas naturales de procesar el duelo.
- Buscar apoyo: Hablar con amigos, familiares o un terapeuta, pueden proporcionar consuelo y comprensión. También hay grupos de apoyo para personas en duelo, que ofrecen un muy buen espacio para compartir experiencias con otras personas que están pasando por experiencias similares.
- Cuidarte: Mantener una buena salud física puede tener un impacto positivo en la salud emocional. Comer bien, hacer ejercicio y asegurarse de dormir lo suficiente son fundamentales.
- Mantener rutinas: Seguir con las rutinas diarias puede proporcionar una sensación de normalidad y estabilidad, que ayude a manejar sentimientos de caos que a menudo acompañan al duelo.
- Honrar la memoria del ser querido: Crear rituales o formas de recordarle puede reconfortarnos. Escribir cartas, crear un álbum de fotos, o hacer donaciones en su memoria.
- Ser pacientes: Entender que un duelo no tiene un plazo fijo. Debemos tener paciencia con nosotros mismos. Cada persona tiene su propio ritmo.
- Practicar la atención plena o mindfulness: El yoga, la meditación, etc., pueden ayudar a gestionar el estrés asociado a la pérdida.
- Buscar ayuda profesional: Si el dolor se vuelve abrumador o persiste demasiado tiempo, puede ser útil buscar ayuda a un profesional de la salud mental especializado en duelos.
- Aceptar que el duelo cambia con el tiempo: Aceptar que el dolor puede disminuir con el tiempo y que es posible encontrar momentos de alegría y paz nuevamente.
Cada persona encuentra su propio camino hacia la sanación. Lo importante es encontrar cuál es el que nos funciona mejor para cada uno, y procesar la pérdida de forma saludable.
Otras lecturas que te podrían interesar:
- Autocuidado: ¿Qué es y por qué está tan de moda hablar de ello?
- Doce mitos acerca de hacer terapia y el psicólogo
- Claves y fases de la terapia EMDR
- ¿Auto-terapia EMDR? No caigas en ese error
- ¿Qué es el apego? Cómo se expresa en el niño y en el adulto que llegará a ser
Puedes ayudar a más gente compartiendo esta publicación en tus redes sociales con tan solo un click, o enviándola por G-mail.
