16 Ene Psicología punk vs psicología positiva
En los últimos meses del 2022, ha habido un incremento considerable de interés hacia la psicología punk, en oposición a una generación de psicología positiva y de «hay que ser felices a toda costa, y poder con todo».
Llevamos años en los que han proliferado los libros de autoayuda con dos mil y una técnicas para «ser felices», que lejos de alcanzar su objetivo, han conseguido que la gente llegue a consulta con un sentimiento aún mayor de fracaso del que tenían antes.
¿Psicología positiva o psicología punk?
El consumo de productos de autoayuda ha batido récords históricos. Las personas, ansiosas por alcanzar esa “ felicidad constante” que promociona la psicología positiva, adquieren compulsivamente libros que les den pistas acerca de cómo conseguir “esa felicidad prometida” que parece aparentemente tan fácil de lograr.
¿Realmente nos ayuda a ser felices de verdad todo lo que nos cuenta la psicología positiva?
Hay quienes buscan “la solución” en la psicología positiva, lo saben todo, leen a cada uno de los autores, escuchan sus podcasts una y otra vez, ven sus vídeos en distintas redes sociales…pero, no consiguen ser más felices
¿Por qué? ¿Será que no los han escuchado con suficiente atención? ¿Será que el mensaje va “encriptado” y hay que aprender a leer/escuchar entre líneas? ¿O será que no tienen la capacidad emocional para poner en práctica todo lo que dice este tipo de psicología que hay que hacer para ser felices 24 horas al día?

Sufrimos un bombardeo constante que nos dice que «tenemos que ser felices y sonreír en cada momento del día»
Hay miles de vídeos en you-tube, reels en las redes sociales, etc, en los que aparecen «gurús de la psicología», dándonos consejos sobre qué debemos hacer, cómo debemos gestionar nuestras emociones, etc.:
- Si te sientes triste: sonríe, dite cosas positivas a ti mismo, reinvéntate.
- Si quieres ser mejor en tu trabajo: haz coaching.
- Si estás enfermo: cuídate y cambia tu alimentación y todo irá bien.
- Todo es posible.
Pero la realidad es, que, si esto realmente funcionara, todos seríamos felices. Y sin embargo, las ventas de ansiolíticos en el mundo ha pasado a ocupar el primer puesto en ventas de las farmacias. Las enfermedades más diagnosticadas por los médicos de cabecera en estos últimos diez años en España son la ansiedad y la depresión.
¿Cómo surge la psicología punk?
Desde la pandemia, podemos observar cómo está la sociedad. Los psicólogos no damos abasto para atender el aluvión de pacientes que se acercan a nuestras consultas. En general, hay un sentimiento de fracaso enorme, estamos desesperados buscando una utopía, la felicidad constante.
Esto ha hecho que surja esta nueva corriente de psicología punk, que sólo quiere recordarnos, que la felicidad no es algo permanente. No podemos estar siempre en un estado de felicidad máximo, porque en la vida pasan cosas constantemente:
- Nos encontramos con relaciones abusivas, o las hemos tenido en la infancia.
- Aparecen nuevas enfermedades que se llevan por delante a un amplio porcentaje de la población (COVID19), nuevas amenazas a las que hacer frente.
- Muere gente a la que queremos.
- Tenemos accidentes, enfermedades, pérdidas de trabajo etc.
- Problemas de pareja o con nuestros hijos.
- Además de los problemas de siempre.
Todas estas y otras, son situaciones dolorosas que debemos aprender a manejar y gestionar sin dañarnos aún más.
La Psicología punk surge como respuesta ante el acoso constante que exige ser feliz y sonreír 24 horas al día
Muchos de nosotros no hemos aprendido a querernos suficientemente bien durante nuestra infancia, y este tipo de mensajes y libros de autoayuda, lo único que hacen, es confirmar nuestra incapacidad para ser felices, cuando a lo mejor, la realidad es que nos han pasado muchas cosas, y tenemos que darnos tiempo y pedir ayuda para digerirlo.
Aprender a aceptar lo que no podemos cambiar con serenidad, sin culpa
Tenemos que empezar a diferenciar lo que es ser felices siempre, de ser agentes activos de nuestras propias vidas, y saber cuidarnos lo suficiente. Podemos aprender a aceptar lo que no podemos cambiar, y a diferenciarlo de lo que sí, y eso a veces con tanto bombardeo «happyflower», se hace difícil y nos hace sentir culpables.
Hay una frase que utilizan desde hace décadas en alcohólicos anónimos que resumiría lo que podría ser más realista. Para ellos es una oración de serenidad: «Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo y la sabiduría para reconocer la diferencia». ¡Qué gran frase! y qué real.

Recorre el camino hacia una felicidad auténtica de la mano de un profesional que te ayude
Si sientes que hagas lo que hagas no consigues ser feliz, mejor elige un buen psicólogo, que te ayude a diferenciar lo que puede ser un buen objetivo terapéutico de la utopía o del YO PUEDO SOLO CON TODO, porque nadie puede solo con todo. Elige un terapeuta que te ayude a sanar las heridas nuevas y viejas, porque la esperanza de vida es larga, y se nos llena la mochila con frecuencia.
La psicología punk ¿Es una psicología pesimista?
No, ni mucho menos. Se trata de una psicología realista, sin utopías, que intenta hacernos ver que, no es verdad que haya que ser feliz y sonreír aunque se acabe de morir un ser querido o hayas experimentado una situación traumática”. En la vida hay momentos de felicidad, como también de tristeza. Y hay que aprender a gestionarlos emocionalmente.
La auténtica psicología positiva, también realista y bien entendida, habla de enfrentar las diferentes situaciones que vivimos con una actitud receptiva, sin hundirnos en la miseria, sino buscando soluciones. Pero en los últimos años se ha malinterpretado como un “pase lo que pase tienes que ser feliz”.
Si tienes hambre, no te daré pescado, te enseñaré a pescar…
Podemos concluir, que debemos perder el miedo a dejar que nuestros hijos crezcan, y la única forma de crecer, es dejar que se equivoquen. Sino, pagaremos las consecuencias de esta nueva generación de cristal que estamos educando, a los que intentamos proteger de cualquier tipo de sufrimiento, pensando que así les queremos más y mejor.
Pero, como todos sabemos, es mejor enseñarles a gestionar emociones, aceptar, y crecer, que crearles la falsa idea de que la felicidad plena y duradera existe. Existen momentos de felicidad, y momentos de malestar, y ambos, forman parte de su crecimiento.
Da igual si seguimos una corriente psicológica u otra, lo importante, es el sentido común.
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